Trucos para combatir el frío

¿Cómo afrontar temperaturas bajo cero?
Varias capas de ropa
Impermeabilidad y protección
Ropa térmica (o un buen pijama)
La importancia de los calcetines
Protege tus pies
Manos congeladas
No te olvides nunca el gorro
En boca cerrada no entra el frío
Evita el alcohol
Ducha sí, pero cuando toque
Manta, sofá y Netflix
¿Cómo afrontar temperaturas bajo cero?

Frente al frío extremo existen algunas soluciones que quizá no resultan tan obvias como parece: ¿cómo vestirte, de qué manera salir a la calle, cuáles son las estrategias para preservar el calor corporal? He aquí una lista de trucos que pueden ser útiles.

 

Varias capas de ropa

Si vamos a salir a la calle con el termómetro bajo cero, la clave está en mantener el calor corporal. Para conseguirlo, nada mejor que vestir con varias capas. De hecho, es mejor llevar varias capas aunque sea incómodo, que fiar todo a un abrigo de invierno. El motivo es sencillo: evitar que el sudor se enfríe.

Impermeabilidad y protección

Para ayudar con el aislamiento, la última capa que nos pongamos, procura que sea impermeable para que te aísle lo máximo posible del frío y la humedad. Los cortavientos son una solución ligera, sencilla y muy efectiva

Ropa térmica (o un buen pijama)

La ropa térmica es ideal en estos casos y la encuentras para todo el cuerpo y a muy buen precio. Pero si no tenemos ropa térmica, un buen pijama bajo la ropa de calle es la solución perfecta. También protege del frío.

La importancia de los calcetines

Los calcetines son una prenda muy importante con frío y debemos cuidar cuáles nos ponemos, pues los pies y los dedos son zonas de fácil y rápida congelación. Así, debemos evitar calcetines de algodón porque calan con mucha facilidad y si estamos bajo cero, pueden congelarse, con el peligro que conlleva. Lo recomendable es usar unos calcetines térmicos especiales.

 

Protege tus pies

Y sin salir de los pies, toca hablar del calzado. En este caso, se recomienda calzado impermeable. Desde unas botas de montaña a unos zapatos de cuero, incluso de polipiel. El objetivo es que aíslen de la humedad y el frío. Ni que decir tiene que al llegar a casa debe ser lo primero que nos quitemos.

Manos congeladas

En lo que respecta a las manos, obviamente, los mejores son guantes de invierno. Ahora, si no tenemos, lo más sencillo es ponernos dos pares de guantes, intentando que el externo sea mínimamente impermeable.

¿Has visto las preciosas imágenes que ha dejado la histórica nevada de Madrid?

No te olvides nunca el gorro

El gorro es una prenda innegociable. Por la cabeza se va el 70% del calor del cuerpo y debemos intentar que no sea así. Pasa lo mismo con la bufanda o la braga en el cuello, pues el abrigo siempre deja algún hueco por el que se cuela el aire.

En boca cerrada no entra el frío

A la hora de salir a la calle, y a pesar de llevar mascarilla, no conviene respirar con la boca abierta, pues el aire frío entra directo al organismo y puede ser dañino. Al hacerlo por la nariz, éste se calienta antes de entrar.

Hay más consejos pero antes... ¿has visto las preciosas imágenes que ha dejado la histórica nevada de Madrid?

Evita el alcohol

El alcohol no ayuda a entrar en calor. La sensación de calor que se obtiene con la bebida es irreal, debido al efecto vasodilatador que tiene. De hecho, puede hacer que perdamos conciencia del frío real que hace y nos expongamos más de lo debido, con nefastas consecuencias.

Ducha sí, pero cuando toque

La ducha calentita al llegar a casa es un error, al menos si lo hacemos nada más llegar. Lo aconsejable es recuperar la temperatura de forma gradual para evitar una vasodilatación por contraste que puede derivar en un dolor punzante, o incluso en un trombo.

 

Manta, sofá y Netflix

Una manta puede ser un gran aliado para entrar en calor. Cuando lo hayamos hecho, sí que podremos darnos ese baño relajante y calentito. A partir de ahí, sofá, mantita y una de las 100 series imprescindibles que toda persona debe ver en su vida.

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