Cómo se llaman las mascotas de los presidentes de EE.UU.

Vuelven los perros a la Casa Blanca
Trump rompió la tradición de las mascotas en la Casa Blanca
Las mascotas de Biden: Major y Champ
Bo y Sunny: los perros de la familia Obama
Bush y Barney
El mejor amigo de Clinton
George y Barbara Bush, amantes de los perros
Rex, el perro de Reagan
Grits Carter, el perro travieso
El perro que se apoderó de la Casa Blanca
El discurso de las damas
Yuki, el perro cantarín
Pushinka, ¿un perro espía?
Hoover y Rey Tut
Rob Roy: la mascota favorita de Calvin Coolidge
Laddie Boy: el perro presidencial más mimado
Pete el Alborotador
Fido, el perro de Abraham Lincoln
Vuelven los perros a la Casa Blanca

Cantaba Baha Men, a finales de siglo, aquello de 'Who Let The Dogs Out'. Pues en la Casa Blanca, más de dos décadas después, es Joe Biden quien los ha soltado por sus jardines. El 46º presidente USA recupera las mascotas en la Casa Blanca, después de que Donald Trump rompiera una tradición que iba camino de los 200 años. Trump fue el único presidente sin perro.

Trump rompió la tradición de las mascotas en la Casa Blanca

Los perros de la Casa Blanca están entre los más famosos de la historia de Estados Unidos. Aunque Donald Trump rompió con una tradición de casi 100 años de tener un perro en la Casa Blanca, el presidente Biden ha traído a sus amigos caninos a su nuevo hogar. En esta imagen vemos a los dos amigos peludos del presidente posando con la Primera Dama.

(Instagram @bideninagural)

Las mascotas de Biden: Major y Champ

El presidente Biden tiene dos perros. Major, que se muestra aquí a la izquierda, y Champ, a la derecha. Los peludos amigos del presidente son muy importantes para él, hasta el punto de que incluso tienen su propia cuenta de Instagram: @firstfamilydogs

Bo y Sunny: los perros de la familia Obama

Cuando Obama se postuló para presidente, prometió a sus dos hijas pequeñas que podrían tener un cachorro si ganaba las elecciones. El presidente cumplió su palabra y, poco después de mudarse a la Casa Blanca, Bo, un perro de aguas portugués hipoalergénico, se unió a la familia. Tiempo más tarde, los Obama ampliaron la familia con la llegada de otro amigo: Sunny

Bush y Barney

El peludo amigo de George W. Bush se hizo increíblemente popular durante su tiempo en la Casa Blanca. El Scottish Terrier tenía una base de fans tan grande que se hizo un sitio web oficial solo para él. A alguien también se le ocurrió la idea de crear la 'Barneycam', atando una cámara alrededor del cuello de Barney para grabar vídeos de su vida diaria en la Casa Blanca. A los partidarios de Bush les encantaron estos destellos del día a día del perro y los vídeos se volvieron sorprendentemente populares.

El mejor amigo de Clinton

Durante el segundo mandato de Bill Clinton como presidente, la familia Clinton dio la bienvenida a una nueva mascota a la Casa Blanca para que se uniera a su gato, Socks. La familia adoptó un labrador retriever llamado Buddy, que era absolutamente adorable. Desafortunadamente, Buddy y Socks, el gato, no se convirtieron en los mejores amigos. Según los informes, el ex presidente dijo: "Me fue mejor con los palestinos y los israelíes que con Socks y Buddy".

George y Barbara Bush, amantes de los perros

George H.W. Bush y su esposa Barbara Bush eran bien conocidos por ser amantes de los perros. Aunque el ex presidente tuvo muchos perros a lo largo de los años, fue un Springer Spaniel llamado Millie el que se ganó el corazón de Bush y fue su favorito. Millie tenía una camada de cachorros, uno de los cuales se unió al hijo de Bush, George W. Bush, en la Casa Blanca durante su tiempo como presidente.

(Foto: George Bush Presidential Library and Museum)

Rex, el perro de Reagan

Ronald Reagan tuvo un total de seis perros diferentes durante su tiempo en la Casa Blanca, pero su Cavalier King Charles Spaniel llamado Rex era su favorito. Curiosamente, se informó que el perro tenía un sexto sentido, y cada vez que el animal se acercaba al Dormitorio Lincoln ladraba. Muchos creen que el dormitorio de Lincoln en la Casa Blanca está embrujado. Tal vez el perro pudo sentir los espíritus de los presidentes del pasado. O, quien sabe, quizás lo que vio fue el futuro de la Casa Blanca.

(Foto: https://www.presidentialpetmuseum.com)

Grits Carter, el perro travieso

Jimmy Carter y su familia no tenían perros cuando se mudaron por primera vez a la Casa Blanca. Amy, la hija de Carter, realmente quería una mascota, por lo que su maestra de escuela pública le dio un cachorro de mezcla de Border-Collie, al que la familia llamó Grits, en honor a su herencia sureña. El perro no siempre actuaba de la manera que debería actuar un primer perro: según se informa, a menudo hacía sus "negocios" en las alfombras de la Casa Blanca que, por momentos, también tuvo motas marrones.

(Foto: www.whitehousehistory.org)

El perro que se apoderó de la Casa Blanca

La mascota presidencial de Gerald y Betty Ford era un Golden Retriever llamado Liberty. El cachorro de 8 meses fue un regalo para Susan, la hija de Ford. El ex presidente habló con la prensa a menudo y con cariño sobre el perro durante su mandato. Ford afirmó que el perro se había apoderado de la Casa Blanca, y había muchas fotos de Liberty con Ford en el Despacho Oval, jugando en el césped e incluso nadando en la piscina. Algunos dicen que cuando Ford quería salir de una conversación mientras trabajaba en el Despacho Oval, le hacía una señal a su amada mascota y ella se acercaba y distraía a los invitados.

El discurso de las damas

Richard Nixon tuvo varios perros mientras vivía en la Casa Blanca, pero un cocker spaniel llamado Checkers era probablemente su mascota más conocida. El perro fue un regalo de uno de sus seguidores durante su campaña como vicepresidente, de la mano de Dwight Eisenhower para la presidencia. Checkers se hizo famoso cuando Nixon pronunció su "Discurso de Checkers" en septiembre de 1952. El discurso, que se transmitió por televisión, fue la respuesta de Nixon a las acusaciones de conducta inapropiada y uso de fondos de campaña. Lo que llamó la atención de la mayoría de los estadounidenses fue cuando el expresidente declaró que no devolvería al perro, incluyéndolo en la lista de obsequios con la que pretendía esconder el regalo de dinero para uso político del que se le acusaba.

(Foto: www.presidentialpetmuseum.com)

Yuki, el perro cantarín

El presidente Johnson tuvo un total de seis perros mientras estuvo en la Casa Blanca. Uno de sus favoritos era Yuki, que significa "nieve" en japonés. El perro, un perro callejero de raza mixta, fue encontrado por la hija de Johnson en una gasolinera de Texas. Yuki vivió con Luci, la hija de Johnson, hasta que el perro se ganó al presidente en una visita a la Casa Blanca. La pareja era bastante inseparable, y a Johnson le encantaba cantar con Yuki aullando con él.

(Foto: Lyndon B. Johnson Presidential Library and Museum/NARA)

Pushinka, ¿un perro espía?

John F. Kennedy fue el presidente más joven en establecerse en la Casa Blanca. La familia Kennedy tenía muchas mascotas y muchos perros. El canino más notable que tenían los Kennedy mientras estaban en la Casa Blanca era un mestizo llamado Pushinka.

Pushinka, que significa "esponjoso" en ruso, fue un regalo del líder de la Unión Soviética, Nikita Krushchev. El perro era descendiente de Strelka, uno de los primeros perros que sobrevivió al ir al espacio. Como estaban en el apogeo de la Guerra Fría, Pushinka fue inspeccionado a su llegada a la Casa Blanca por el Servicio Secreto. Necesitaban asegurarse de que el cachorro de apariencia inocente no fuera un perro espía enviado por los rusos.

Hoover y Rey Tut

Los Hoover tuvieron ocho perros durante su estancia en la Casa Blanca. El Rey Tut se convirtió en la mascota más conocida del presidente Hoover después de haber sido fotografiado junto con al presidente. Herbert Hoover no era conocido como el presidente más accesible y usó a su perro Rey Tut para mejorar su imagen. La foto se publicó en todo Estados Unidos. El cambio de marca del presidente funcionó, y el público lo vio como menos tenso y más amigable y amante de los perros.

(Foto: Herbert E. French, via Library of Congress, Wikimedia)

Rob Roy: la mascota favorita de Calvin Coolidge

La mascota favorita de Calvin Coolidge era un collie blanco llamado Rob Roy. Grace Coolidge se la había regalado en 1922, después de haber visto a los collies actuar en el circo y haberse enamorado de la raza. Rob Roy era conocido como un perro noble y majestuoso que llevaba a Coolidge al Despacho Oval cada mañana. Se dice que el ex presidente amaba tanto a su perro que, a veces, incluso ordenaba a sus invitados que entregaran su comida a la querida mascota.

(Foto: Howard Chandler Christy, via Whitehousehistory.org, Wikimedia)

Laddie Boy: el perro presidencial más mimado

El Airdale Terrier de Warren G. Harding fue, probablemente, el perro más mimado en la historia de la Casa Blanca. Fue el primer perro presidencial que apareció regularmente en la prensa. Laddie tenía su propio asiento de madera tallada para asistir a las reuniones del gabinete, un retrato de él y lujosas fiestas de cumpleaños para el perro y sus peludos amigos. Laddie Boy era un perro leal y, tras la muerte del presidente, aulló durante tres días seguidos.

(Foto: Library of Congress)

Pete el Alborotador

El presidente Carter no fue el único presidente que tuvo un perro que se portaba mal en la Casa Blanca. Teddy Roosevelt tenía un perro llamado Pete, que era un verdadero alborotador. Pete era un Boston Bull Terrier que carecía de modales. En más de una ocasión, el perro mordió a invitados importantes que visitaban la Casa Blanca. El incidente más famoso fue cuando Pete mordió los pantalones del embajador francés Jules Jusserand y los rompió. Esto provocó tensión política entre países y el gobierno francés llegó a emitir una denuncia formal sobre el episodio. La imagen es una carictatura satírica de la época.

Fido, el perro de Abraham Lincoln

El perro de la familia de Abraham Lincoln, Fido, es el único perro de esta lista que no residía en la Casa Blanca. Sin embargo, había que incluirlo, ya que el cachorro del presidente era tan conocido que 'Fido' se convirtió en una forma común de referirse a un perro. La razón por la que Fido no se unió a la familia en la Casa Blanca fueron los nervios del perro. A Fido no le gustaban las multitudes ni los ruidos fuertes. Lincoln sintió que el perro no se adaptaría e hizo que unos amigos lo acogieran y cuidaran del animal durante su tiempo en la Casa Blanca.

(Foto: F.W. Ingmire, via dreamdogsart.typepad.com, Wikimedia)

Más para ti